
Mientras siga aguantando esta cuerda de arena,
me balancearé sobre el filo de este abismo,
-si, mi amor-, en tu borde mismo.
Y cuando al fin la gravedad me venza de ti
y caiga en la playa infinita del olvido,
anudaré otra cuerda (para volver contigo).
Con el tiempo, se alisarán tus bordes de piedra,
y serás arena misma, polvo del destino…
Yo cortaré mi cuerda (para caer contigo).

me balancearé sobre el filo de este abismo,
-si, mi amor-, en tu borde mismo.
Y cuando al fin la gravedad me venza de ti
y caiga en la playa infinita del olvido,
anudaré otra cuerda (para volver contigo).
Con el tiempo, se alisarán tus bordes de piedra,
y serás arena misma, polvo del destino…
Yo cortaré mi cuerda (para caer contigo).
Y así andamos: siempre en el balanceo infinito de un precipicio cárnico y lleno de interrogantes.
ResponderEliminarEs un placer leerte.
Un abrazo.
Caer juntos en medio de la nada, pero siempre juntos.
ResponderEliminarMuy expresivo.
Un abrazo!
pre-cio-so...
ResponderEliminarUn saludo.
Psique
que hermosura de poema me hiso llorar.
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